En posts anteriores revisamos los efectos que la estabulación puede tener, principalmente, sobre la conducta, el estrés y el bienestar general de los caballos. Hoy queremos enfocarnos de manera más particular en otro aspecto esencial de la salud de nuestros animales; el casco.
Sabemos que, pese a pasar mucho más desapercibidos de lo que deberían, los cascos son un síntoma y reflejo clave de la salud de los caballos. No solo pueden ser indicadores de salud física, sino también pueden reflejar el estrés que el caballo pueda haber percibido en los últimos meses. De este modo, a la hora de valorar el efecto de la estabulación, es esencial dedicar un espacio y estudio particular a la podología.
El primer artículo que trabajamos pretendía identificar la influencia de las condiciones higiénicas del establo, el tipo de cama y régimen de pastoreo sobre la integridad del casco. Para ello se compararon tres centros que seguían diferentes protocolos; cuadra grande con paja y salida parcial a pasto; cama de paja con acceso 24 horas al pasto durante primavera y verano; estabulación sobre serrín con acceso a pequeños prados de arena.
Los resultados mostraron que el trastorno más común fue el debilitamiento de la muralla, lo que se atribuyó al constante contacto con suelos de hormigón y pobre higiene. Además, los caballos en pasto presentaron los cascos más saludables, mientras que los de los caballos estabulados de manera constante y con limpiezas poco regulares presentaron un mayor deterioro y prevalencia de infecciones.
Pese a lo interesante del estudio, cabe destacar que existen ciertas variables que deben también tenerse en cuenta. Es esencial valorar la nutrición de estos caballos, pues afectará de manera directa al casco, cosa que este trabajo no tuvo en cuenta al menos de manera explícita. Sí menciona, sin embargo, que los caballos del tercer muestreo tenían una media de edad mayor (entre 10 y 16 años), lo que pudo haber inferido sobre los resultados del trabajo. Sin embargo, como sabemos, ese rango de edad no debería tener una influencia peyorativa sobre el casco en caso de no haber patologías previas.
Otro estudio enfocado a la salud de los caballos en establos y en semi – libertad concluye que la salud de los cascos se deteriora con más facilidad cuando se encuentran en estado de estabulación. Las lesiones de casco se sitúan como segundo problema más común en caballos en boxes (7’3% de los casos), mientras que en el grupo de caballos en semi libertad no figuran entre las tres primeras problemáticas. Dentro de el daño a los cascos el examen clínico concluye que el más habitual es la infección de ranilla o thrush, generalmente debido a la pobre higiene y constante contacto con la cama de estos. Además, la falta de movimiento puede ser un factor contribuyente a la atrofia de la ranilla, que a su vez tiene un evidenciado efecto sobre la prevalencia de cólicos en caballos estabulados.
En conclusión, los caballos mantenidos en grupos en semi libertad mostraron un mejor estado de salud general dada la posibilidad de moverse e interactuar libre y naturalmente, factores que previenen la atrofia de las estructuras del casco por desuso.
Sin embargo, debemos atender a las carencias que en ocasiones tiene los estudios científicos de este estilo al no ofrecer un muestreo lo suficientemente amplio en respecto a población o temporalidad o no atender a las variables suficientes (como puede ser la nutrición, estimulación del casco, antiguos herrajes, etc). La investigación y la evidencia son claves, siempre y cuando apliquemos sobre ella una mirada crítica; deben ser una herramienta que usemos para mejorar la vida de nuestros animales en combinación con nuestra propia «experiencia de campo» y la interdisciplinariedad proporcionada por otros profesionales!
Budzinska-Wrzesien, E., & Wrzesien, R. (2005). The influence of different hygienic and management systems on the healthy condition of horse hoof. ISAH 2005 – Warsaw, Poland, 2, 161-164.
Yngvesson, J., Rey Torres, J. C., Lindholm, J., Pättiniemi, A., Andersson, P., & Sassner, H. (2019). Health and body conditions of riding school horses housed in groups or kept in conventional tie-stall/box housing. Animals, 9(3), 73. https://doi.org/10.3390/ani9030073