Identifica, crea y mantén un dorso sano

La comprensión del dorso del caballo ha evolucionado desde una visión puramente anatómica hacia un modelo biomecánico complejo donde la estabilidad, la función muscular y el bienestar se entrelazan.

El dorso no es simplemente una superficie sobre la cual se coloca una montura, sino un puente responsable de la conexión desde el tercio posterior hacia el anterior, la protección de la médula espinal y el soporte del peso del jinete. Para el profesional, la identificación de un dorso saludable requiere una evaluación multi factorial que incluya la inspección visual de la musculatura, la palpación de la columna vertebral y la interpretación de sutiles indicadores conductuales que a menudo preceden a la claudicación clínica.  

¿Cómo funciona el dorso de mi caballo?

La columna vertebral equina se compone de vértebras que varían en movilidad según su región. La región torácica, compuesta generalmente por 18 vértebras (T1-T18), posee una movilidad limitada debido a su conexión con las costillas y el esternón, lo que le permite actuar como una plataforma de soporte para el jinete. Por el contrario, la región lumbar (L1-L6) carece de soporte costal, lo que la convierte en una zona de debilidad potencial si no está adecuadamente soportada por la musculatura abdominal e hipaxial. Es decir, la región torácica cuenta con mayor protección para la monta, mientras que la zona lumbar está más expuesta a lesión y dolor.

El sistema muscular que rodea la columna se divide en músculos epaxiales e hipaxiales. El músculo longissimus dorsi es el componente más extenso y voluminoso de la musculatura epaxial, extendiéndose desde el sacro hasta la base del cuello. Su función principal es la extensión de la columna y la flexión lateral, pero también actúa para controlar y estabilizar la columna durante el movimiento. La salud de este músculo es crítica, ya que se ha demostrado que su arquitectura interna varía significativamente a lo largo de su recorrido, adaptándose para proporcionar estabilidad en la región lumbar y facilitar la locomoción en la torácica.  

Profundo al longissimus se encuentra el músculo multifidus, un estabilizador segmental clave que conecta vértebras adyacentes. A diferencia del longissimus, cuya función es mover grandes segmentos de la columna, el multifidus proporciona la estabilidad fina necesaria para prevenir microtraumatismos intervertebrales. La evidencia científica destaca que, ante la presencia de dolor, el multifidus tiende a atrofiarse de manera rápida y focalizada, lo que genera un ciclo de inestabilidad espinal que perpetúa el dolor de dorso.

Estructura muscular

Un dorso saludable se caracteriza por una musculatura que se presenta convexa, elástica y simétrica. El concepto de «topline» o línea superior abarca el desarrollo de los músculos del cuello, el dorso y la grupa. Un caballo con un desarrollo adecuado presenta una transición suave entre estas regiones, sin hundimientos detrás de la escápula ni prominencias óseas excesivas.   

La hipertrofia muscular saludable es el resultado de un entrenamiento que promueve una postura biomecánicamente correcta, donde el centro de masa se desplaza hacia los miembros posteriores, permitiendo que la columna se eleve y los músculos epaxiales se expandan. Se ha observado mediante fotogrametría que, durante el trote, un caballo que trabaja correctamente ensancha y aplana su dorso en comparación con su postura estacionaria. Esta expansión es un signo de actividad concéntrica de los músculos de la espalda y una correcta estabilización.   

Atrofias musculares

La atrofia muscular es la disminución del volumen del tejido, lo que visualmente se traduce en concavidades o «huecos». En el caballo, las áreas más comunes de atrofia son la región detrás de la escápula (músculo trapecio) y a lo largo de los músculos paravertebrales (longissimus dorsi).  

La atrofia no es un proceso aleatorio, sino que suele seguir patrones que sugieren la fuente del problema. La atrofia focalizada detrás de la escápula, suele ser el resultado directo de una montura demasiado estrecha que comprime el músculo trapecio y el spinalis, limitando el flujo sanguíneo y provocando isquemia tisular. Si la compresión es severa y crónica, el músculo entra en un «modo de defensa», contrayéndose constantemente (hipertonicidad) y eventualmente perdiendo masa. 

Por otro lado, la atrofia difusa a lo largo de toda la línea superior puede indicar una falta de nutrición adecuada, desuso crónico o enfermedades sistémicas. Es fundamental que el examinador diferencie entre la atrofia miogénica (relacionada con la célula muscular o el desuso) y la neurogénica (relacionada con el daño nervioso), ya que el pronóstico y el tratamiento varían significativamente.

Lordosis y Cifosis

La lordosis o «swayback» es una curvatura cóncava excesiva de la columna. La lordosis puede ser adquirida debido a la edad, múltiples gestaciones en yeguas (donde los músculos abdominales pierden tono y no soportan la columna) o una debilidad extrema de la cincha torácica. La lordosis predispone al caballo al roce de las apófisis espinosas debido al acortamiento de la distancia entre ellas.

La cifosis o «roach back» es una curvatura convexa anormal, frecuentemente localizada en la unión toracolumbar o lumbar. Esta alteración limita drásticamente la capacidad del caballo para redondear su dorso y comprometer los miembros posteriores, lo que se traduce en un paso corto y rígido. Ambas condiciones afectan negativamente la biomecánica y el ajuste de la montura.   

Kissing Spine

El síndrome de Kissing Spines (ORDSP) es la patología ósea del dorso más diagnosticada. Ocurre principalmente entre las vértebras T13 y T18, donde la orientación de las apófisis cambia y se sitúa el peso del jinete. A menudo se observa una falta de desarrollo muscular lineal a lo largo de la espina y una sensibilidad extrema al tacto. El contacto hueso con hueso genera inflamación del ligamento interespinoso y remodelación ósea dolorosa. El caballo responde hundiendo el dorso para evitar el dolor, lo que a su vez acerca más las apófisis, creando un ciclo degenerativo.

Síntomas de color y malestar

1.     Faciales: Orejas hacia atrás por más de 5 segundos, ojos con mirada intensa o vidriosa, mostrar el blanco del ojo repetidamente, o abrir la boca con los dientes separados por más de 10 segundos.   

2.     Corporales: Movimientos rítmicos de la cabeza (arriba/abajo) no coordinados con el paso, cola girada hacia un lado o latigazos frecuentes con la cola, y reacciones violentas al ensillar o cinchar.   

3.     Trabajo.:Galope desunido, cambios espontáneos de aire, tropiezos frecuentes de los pies y una marcada resistencia a ir hacia adelante («behind the leg»).   

  1. Reacciones a la Palpación Manual: El examen veterinario del dorso incluye la palpación de los músculos longissimus y multifidus. Un caballo sano debería permitir una presión firme sin hundirse violentamente ni mostrar fasciculaciones (tics musculares). La presencia de espasmos musculares o hipertonía es una clara señal de que el músculo está trabajando en exceso para proteger una estructura dañada.   

¿Cómo mejorar el dorso de tu caballo?

Mejorar el dorso no consiste simplemente en «dar más comida» o «poner un salvacruces más grueso». Se requiere una estrategia de acondicionamiento que reactive los estabilizadores profundos. Los ejercicios de estiramiento son la base de la rehabilitación del multifidus. Estos ejercicios deben realizarse con el caballo manteniendo la posición por 3-5 segundos para maximizar la activación muscular.   

Otras opciones son:

a) Pasar sobre barras elevadas obliga al caballo a levantar el tórax y flexionar todas sus articulaciones, estimulando la musculatura de la cincha torácica (serrato y pectorales).   

b) Paso Atrás: Realizado de forma lenta y con la cabeza baja, el paso atrás es un ejercicio excelente para fortalecer la musculatura abdominal y reeducar al caballo para que use su cuerpo de atrás hacia adelante.   

c) Caminar cuesta arriba activa los glúteos y el psoas, mientras que cuesta abajo requiere un gran control de los músculos estabilizadores del dorso.

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